ENTREVISTA -Marco Bellocchio-

Entrevista realizada por: JOSÉ MARÍA RUIZ
Fotografías: -Extraídas de Internet-

EL CINEASTA: MARCO BELLOCCHIO
En Filmoteca Española

El domingo 4 de junio 2017, el cineasta: Marco Bellocchio acudió al Cine Doré de Madrid para mantener una charla con los asistentes a la proyección de su película: “Sangue del mio sangue” (2015), que no ha llegado a estrenarse comercialmente en España, así que asistimos a una premier, completada la sesión con el cortometraje: “Pagliacci”, la última realización del director. Fue un acto de presentación de la retrospectiva que Filmoteca Española dedica a Bellocchio durante los meses de junio y julio de 2017. Una retrospectiva que no será completa, pero sí ampliada, ya que a los 25 largometrajes cinematográficos del cineasta habría que añadir su longeva trayectoria televisiva y sus trabajos de cortometraje. Una labor que esperemos siga ampliándose durante los próximos años. Larga vida para Marco Bellocchio, una mirada incisiva.

—“Creo que la película: SANGUE DEL MIO SANGUE” —comenta Carlos Reviriego, Director de programación de Filmoteca Española— expresa esa frescura y coraje que siempre ha tenido el cine de Bellocchio, y esa necesidad de estar siempre comentando todos los tiempos presentes, así su obra se ofrece como un espejo extraordinario para diagnosticar y analizar las enfermedades de la sociedad, ya sean los sistemas políticos, las ideologías. Desde su cine ha ido desgranando los procesos históricos, y esta película, que vincula el presente con el pasado, la tradición con la modernidad, bien lo demuestra. Así el cortometraje “Plagiacci” sintetiza de una forma extraordinaria el carácter, la fuerza y la energía del cine de Bellocchio.

—Estoy muy contento de encontrarme en este cine tan maravilloso —toma la palabra Marco Bellocchio—. Las dos películas que vamos a ver hoy están rodadas en un pueblo que se llama: Bobbio, aquí llevo haciendo, desde hace unos años, un laboratorio de cine donde realizo cortometrajes, y uno de ellos ha sido: “Plagiacci”. El hecho de estar aquí para mí es un gran privilegio, y además estar en una sala de cine tan llena significa que el cine todavía no ha muerto, sigue habiendo personas interesadas en el cine.

-El cineasta MARCO BELLOCCHIO en Madrid-
Marco Bellocchio se dio a conocer en el Festival de Cine de Venecia en 1965 con su primer largometraje: “Las manos en los bolsillos”. Cuya exhibición provocó una viva reacción del parlamento italiano, así 41 diputados demócrata-cristianos pidieron la prohibición de la película. Fuertes polémicas conllevaron sus siguientes obras, pues plantea un profundo análisis de la sociedad italiana: la familia, la religión, la política, la prensa, el ejército… Una crítica implacable de la ideología de las clases dominantes.

Tras la proyección de las dos películas (“Plagliacci” y “Sangue del mio sangue”) se inició un coloquio con los asistentes a la sala. El público tomó la palabra y Bellocchio dio respuesta.

—Su escritura es original y difícil, y esta película lo atestigua, ¿de dónde ha salido la idea del guión de “Sangue del mio sangue”?
MARCO BELLOCCHIO. La película está formada por tres partes, la última parte es de la de la monja que es liberada del emparedamiento al que ha sido castigada. Esta escena la grabé hace unos cuantos años, en esos cursos que doy en Bobbio, y a partir de ahí quería contar lo que pasó antes de la milagrosa liberación de esta mujer. Además, se establece una relación con esta prisión permanente, tema que lo conecta con el pasado, porque el pueblo de Bobbio estaba dominado en el año 600 por el poder de la Iglesia, y a la vez en el presente vemos también un abuso del poder por parte de los partidos políticos. Ligar los temas, hacer la conexión entre pasado y presente, dejando para la tercera parte la liberación de la chica, que a su vez está inspirada en una historia de una monja de Monza. Ese es el punto de partida, y tenía un halo de santidad al aceptar su condena. El proceso que vemos aquí no es un proceso lógico, pero sí es un proceso complicado, por ello no hay una solución lógica. Así se ve su complejidad.

—¿Se puede decir que la película que usted ha querido contar muestra la importancia de la Iglesia en un pasado, y en la sociedad actual se vislumbra un tinte mafioso?
MARCO BELLOCCHIO. Lo que quería contar era el control absoluto por parte de los partidos políticos. Para mí esta película conlleva mucha libertad, aunque el presupuesto haya sido limitado. Así, por un lado, cuento el dominio absoluto de la Iglesia durante el 600, la Contrarreforma, y también el fin del dominio de los partidos políticos tradicionales, como la Democracia Cristiana o el Partido Comunista, que habían acaparado el poder en Italia. Así Bobbio se convierte en un emblema de lo que era el control político en un pequeño pueblo italiano.
Me encanta el giro radical que produce la película. Ese cambio de épocas perturba.
La película está hecha con alegría, fatiga y con mucha libertad. Con una película pequeña te mueves con mucha libertad, no tienes que pensar en la reacción del público, si le gusta o no le gusta; o en el miedo a arruinar al productor, que ha confiado en tu película. Puede decirse que el recorrido no es perfecto, y de cuya imperfección soy plenamente consciente. No hay albedríos en lo que he hecho, y ha sido un recorrido de libertad.

—¿Cuál es el estado del cine italiano en la actualidad?. ¿Hay que apostar por las producciones arriesgadas o por el cine comercial?
MARCO BELLOCCHIO. Hoy en Italia y en España se puede ver: “Le llamaban Jeeg Robot”, que ha tenido un éxito enorme y es una película original. Ahora mismo hay muchos cineastas jóvenes italianos que hacen muchas películas. Algunos han tirado hacia la comedia al estilo tradicional, al igual que lo hacían los padres del cine, aunque es una actitud que no comparto; y luego hay otros jóvenes cineastas que buscan nuevas vías cinematográficas. Hoy mismo el hecho de que se puedan hacer películas con un presupuesto limitado permite una mayor libertad, y esto abre muchas posibilidades.

—¿Qué debería hacer el cine ahora mismo? —se pregunta el productor Simone Gattoni que responde: Pues si lo supiéramos no estaríamos como ahora estamos. Hay dos problemas fundamentales: Uno es un problema que tiene que ver con la educación, ¿cuántos jóvenes se han educado a ir al cine?; y segunda es cuántas producciones te permiten realmente invertir sobre la originalidad. Cuando había empezado a producir “Sangue del mio sangue” había muchos que dudaban sobre producir este tipo de proyecto. Seguramente una película con un presupuesto inferior, y aun así hay un presupuesto real. Bellocchio ha tenido la mayor libertad para hacer esta película, y se ha presentado en los festivales de Venecia, Toronto y se ha distribuido en más de veinte países. Desde el punto de vista del productor, pues nos ha hecho ganar más dinero que otras películas más comerciales, más fáciles para el público. Los jóvenes deberían ser más originales, pero muchas veces lo que vemos es que los jóvenes intentan copiar o replicar algo que ya se ha hecho. “Le llamaban Jeeg Robot” ha tenido mucho éxito en Italia porque era algo que los italianos nunca habían hecho, y lo hizo de una manera muy original.

-Marco Bellocchio dirigiendo a un actor-
—¿Por qué la película se titula así? ¿Es una broma, es una metáfora?
MARCO BELLOCCHIO. Se titula “Sangue del mio sangue” porque el protagonista es mi hijo, y mi hermano interpreta a mi hijo de viejo, y Bobbio es el pueblo de mi padre. Así el título tiene que ver con Italia y conmigo. El último título que había escogido era “El último vampiro”, pero ya existía una producción americana con ese título.
—Sus películas, sus trabajos poseen unas temáticas comunes que le hacen reconocible.
MARCO BELLOCCHIO. Alguien que esté muy interesado puede reconocer temáticas e imágenes de todo mi trabajo. Esto es algo natural que tiene que ver con el tiempo. En los trabajos que llevo a cabo siempre pongo algo de mi experiencia, algo cultural (los libros que he leído, las películas que he visto)… Y hay películas en mi trabajo que han salido bien y otras que han salido mal, pero todas ellas poseen algo de mi propia experiencia. En todas ellas hay algo mío.
—El punto de unión que hemos podido ver hoy entre el cortometraje “Plagiacci” y el largometraje “Sangue del mio sangue” puede estar en la alineación, la vampirización. Así en el corto tenemos a esa madre que vampiriza a sus hijos, y en el largo observamos a una sociedad reprimida, ahí está esa pareja de hermanas necesitadas de contacto físico. Y cuando la película pasa a una época actual nos encontramos que somos esclavos, estamos vampirizados por la tecnología o por la diversión fácil.
—Hablaré un momento de mi último largometraje: “Felices sueños”. Nace de un libro, aunque yo he querido coger de ahí simplemente la historia, la historia de un niño y de la trágica muerte de su madre. Aquí he intentado poner algo mío, algo que me pertenece. Por otro lado, en: “Pagliacci” me interesaba ver a dos personajes distintos acerca de la figura de la madre, por ejemplo, en: “Felices sueños” hay una madre que se mata, mientras que en el corto hay una madre que es indestructible y cuyos hijos quieren matarla, pero no tienen la fuerza para poder hacerlo. Y estos son recorridos que tienen que ver con mi experiencia de vida.

El cineasta Marco Bellocchio concluye esta charla mantenida con el público asistente en el Cine Doré hablándonos de su próximo proyecto.
MARCO BELLOCCHIO. Ahora estoy trabajando en una película complicada, su título será: “El traidor”, y va sobre el enfrentamiento de un hombre con su propia traición. Es un traidor de sus propios orígenes, lo mismo que le ha pasado a él traicionando sus orígenes, su educación católica y esas cosas. Cuando yo era joven me proponían proyectos que no eran personales y por ello intentaba alejarme de ellos. Ahora que tengo experiencia sí puedo acercarme a temáticas que están alejadas de mi propia experiencia vivida y puedo hacerlas mías.

Quedan invitados a degustar la cinematografía de este cineasta italiano que ha vislumbrado la sociedad italiana desde los años setenta, todo un análisis de Europa. Hoy tenemos una estupenda cita con: Marco Bellocchio. Filmoteca Española abre sus puertas al cine de autor.

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